Elegir bien la Escuela de Francés como Lengua Extranjera.
¡Evite las trampas!
Elegir un Instituto o Escuela de Francés no es cosa fácil. Destinos, tarifas, tipos de cursos y alojamientos, métodos de enseñanza, número de alumnos por clase, cualificación de los profesores, material pedagógico adecuado, etc.
Todas las Escuelas de Francés le garantizan el mejor aprendizaje de lengua francesa… ¿Cómo decidir? ¿Cómo elegir la Escuela de Francés correcta? A continuación, incluimos algunas pistas…
1. Controles de calidad
Un buen número de escuelas de francés forman parte de una asociación profesional que oferta un mínimo de garantías y controles de calidad. Más aún, algunas escuelas "duplican" este interés por la calidad sometiéndose a certificaciones francesas o internacionales. Aprenda a identificar estos signos de distinción y no dude en visitar las páginas Web de los organismos de control... asegúrese de que no se trata sólo de links puramente comerciales sin ninguna garantía...
Algunas veces, las escuelas no pueden evitar la tentación de afirmar que tienen un reconocimiento equis, aunque se trate de una simple declaración que no conlleva control de calidad alguno. Descarte definitivamente los centros que tratan de engañarle sobre esta cuestión esencial. A título de ejemplo, una escuela de francés (salvo las universidades) no puede tener un "reconocimiento" de un rectorado, de una prefectura o del ministerio de educación, sólo podrá ser "declarada", las palabras tienen un sentido claro…
Por otra parte, un centro "pequeño” no tiene por qué tener los medios suficientes para someterse a controles de calidad, normalmente de pago, y a menudo, bastante caros. En ese caso, existen otros medios para cerciorarse de la fiabilidad... Pida que le pongan en contacto con 2 ó 3 antiguos alumnos, indague sobre el método pedagógico, pregunte desde hace cuánto existe el centro o cómo se organizan los distintos grupos. Por último, aunque no esté adscrita a una asociación profesional francesa como el Groupement FLE, pregúnteles si conocen la escuela que ha elegido.
2. Elegir el curso de francés
- Cuidado con la duración de las clases. El estándar está entre 45 y 60 minutos. En el caso de clases de 45 minutos, por ejemplo, un curso de 20 clases equivale a 15 horas.
- Cuidado con el número real de alumnos por clase. Tómese el tiempo de leer la letra pequeña… Tenga en cuenta que cuantos más alumnos haya por clase, menos tiempo de palabra tendrá y menos tiempo podrá dedicarle el profesor, con lo que, el aprendizaje será menor. Por ejemplo, un centro que anuncia un número de 6 a 9 personas por clase, con un máximo de 12, ¡significa que podrían ser 12! Un máximo de 8 alumnos por clase es ideal, pero el precio del curso puede ser más elevado. Obviamente, si hay menos alumnos por clase para pagar al profesor y el material pedagógico, el precio del curso posiblemente será superior.
- Infórmese de si la escuela aplica, por falta de aulas o de espacio, cursos en alternancia mañana y tarde. En otras palabras, ¿sólo tendrá clase por la mañana o sólo por la tarde? Este hecho, sin importancia para algunos, puede ser un inconveniente para otros en lo que atañe a su programa de “ocio”.
- La pedagogía de los centros normalmente tiene que seguir las directrices del Marco Europeo Común de Referencia para las Lenguas (MECRL). Es una garantía más, pero la clave de una buena formación en francés depende, evidentemente, del personal que la imparte. No hay alternativa. El centro tiene que contar con profesores de francés titulados, experimentados, que reciban programas de formación profesionales continuos, correctamente remunerados y, obviamente, ¡con contrato de trabajo!
- ¿Las clases que "caen" en festivo se pierden, se recuperan o se compensan?
- ¿El material pedagógico es gratuito, los equipos y locales son de calidad? etc…
3. Elegir un alojamiento
Familia de acogida, residencias de estudiantes u hosteleras, hoteles, apartamentos, pisos compartidos… las fórmulas de alojamiento en Francia son múltiples y variadas, para poder responder a los deseos y necesidades de todos los gustos y bolsillos.
En 2005 se redactó una norma Europea "EN 14804" para definir los criterios de acogida en materia de estancias lingüísticas. (1) véase extracto
En ella se definen los criterios de calidad en materia de alojamiento, en particular, en los casos de familia de acogida y residencias. ¡Exija que se respeten!
4. Actividades culturales
Constituyen un elemento importante de su estancia en Francia. Son la prolongación de su formación en Francés como Lengua Extranjera (FLE) durante las que podrá poner en práctica y aumentar los conocimientos adquiridos en francés.
Algunos centros proponen un gran número de actividades muy variadas, otros son más clásicos. El objetivo consiste en disfrutar. Sin embargo, no se deje engañar por actividades que se aprovechen, sobre todo, de su cartera.
Tienen que estar dirigidas por un personal nativo francés competente y en número suficiente. El centro, que generalmente se beneficia de una tarifa de grupo, tiene que poder proponerle tarifas atractivas, sabiendo, al menos, que la escuela tiene que pagar (correctamente) a su o sus monitores.
5. Aspectos Generales
¿Por qué una escuela de francés es más barata que otra?
- El número de alumnos por clase influye en el precio, así como la calidad de las clases.
- La calidad y la riqueza del equipamiento y material pedagógico.
- El nivel de los servicios anexos y/o su eventual sobre coste in situ.
- La región en la que se encuentra la escuela… Algunas ciudades son más caras que otras en la compra o alquiler de locales comerciales.
- La política salarial del centro. Un personal mal pagado, por ejemplo. ¡Aunque algunos centros pueden tener precios altos y pagar mal a los profesores!
- La reciente creación (o compra) de un centro que quiere conquistar cuotas de mercado “tirando los precios por los suelos”.
- El centro que va a cerrar en breve y hace promociones casi todo el año.
- Un centro que, sencillamente, ha encontrado un equilibrio financiero.
- El típico centro "pequeño" en el que todos hacen un poco de todo… pero no tienen por qué hacerlo mal.
- Los precios razonables y sin margen de los alojamientos propuestos.